Por qué Apple ha perdido un cliente (II): La hecatombe

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Decía Steve Jobs que se debe empezar con la experiencia del cliente para, luego, trabajar sobre la tecnología. Estamos en el 31 de octubre. Han pasado 30 días desde que empezó mi aventura con el soporte de Apple.

Suena el teléfono y el identificador de llamada me indica que es de la Apple Store. ¡Por fin! ¡Noticias!

El surrealismo en estado puro

El empleado me informa de que la llamada es para comentarme cómo va mi reparación. Ya ha recibido la placa base y me comenta que la reparación se puede ir a 400 € más IVA. Ya estaba esperando un palo de similares características, por lo que no me pilla de sorpresa.

Lo que sí me deja ojiplático es su siguiente comentario: el iMac había sido abierto con anterioridad y está destrozado por dentro. Incluso el zócalo del disco duro está movido de su sitio, junto con los precintos internos. Además, me dice que la pantalla estaba despegada de la silicona y a punto de caerse y no sabe si algún otro componente estará dañado.

Mi pregunta es lógica: ¿estamos hablando del mismo equipo? Me pide que espere, que va a hablar con el responsable del Servicio Técnico y me deja a la espera. Poco después recupera la llamada y me confirma que es mi equipo, que el responsable del Servicio confirma el diagnóstico y que, si quiero, pueden certificar que el equipo ha sido abierto con anterioridad.

Yo no salgo de mi asombro. El equipo fue comprado nuevo en El Corte Inglés, desembalado por mí y controlado durante los más de 3 años que he estado trabajando con él. Nunca se intentó abrir ese equipo, no hubo necesidad y yo no cuento con herramientas para hacerlo con garantía.

Como me ha comentado que no sabe si algún otro componente está dañado, le comento que necesito saber el presupuesto total de la reparación para decidir si lo hago o no. Me dice que ese presupuesto es gratuito pero que no me lo pueden dar hasta que lo comprueben todo dentro de unos días.

Me despido rogándoles que me llamen cuando tengan un presupuesto definitivo.

Al día siguiente, entro en el Soporte de la web de Apple y me encuentro con que la reparación ha sido cancelada. ¿Por qué? Si yo lo único que he pedido es que me den el presupuesto de la reparación.

Reflexionando

Después de todo lo anterior, me pongo a darle vueltas a lo que está ocurriendo en base a los siguientes parámetros:

  1. El equipo, me consta, que nunca ha sido abierto.
  2. El equipo arrancaba cuando lo llevé a la Apple Store y así consta en el documento de autorización de la reparación.
  3. En la llamada del día 24 de octubre se me informa de que el disco está colocado pero que el ordenador no arranca y que han cambiado la fuente de alimentación y tampoco arranca.
  4. Para realizar el cambio de disco duro y de la fuente de alimentación, han tenido que abrir el ordenador, pero en ese momento, no me comentan nada de que el ordenador haya sido previamente abierto.
  5. Piden la placa y, en la llamada del día 31, se produce la conversación que he relatado anteriormente.

Conclusión: alguien no está diciendo la verdad y, desde luego, no soy yo.

A partir de ese momento, el desconcierto es total. Ya no sé si el ordenador se está reparando, si me van a llamar para darme un presupuesto de la reparación o si, simplemente, lo han tirado al contenedor.

Al día siguiente, con mi curiosidad natural, entre en la página web del Apple Support y miro qué información hay sobre mi reparación y me encuentro con la sorpresa de que mi reparación aparece como Cancelada. ¿Cancelada? ¿Cómo que cancelada? ¿Quién ha ordenado que se cancele?

reparacion_apple

A pesar de ello, el día 2 de noviembre recibo una nueva llamada de la Apple Store. En dicha llamada me confirman los problemas de la placa base y que dejar el equipo como nuevo me va a costar 688 lereles. Les pido que me manden el presupuesto por escrito y así lo hacen.

Volviendo a mis orígenes

Como durante este largo periodo de tiempo la vida tenía que seguir y había clientes que atender, me ha tocó desempolvar mi viejo PC, eso sí, actualizado a Windows 10 y que, tras unos días de trabajar con él, ya no me parecía tan obsoleto (y eso que es más antiguo que el iMac). Además, es un PC tuneado y mantenido por mí.

Como ya me equivoqué en la primera entrega, prometiendo que iba a exponer los resultados de esta peripecia, ya no me la vuelvo a jugar: habrá una tercera entrega de este folletín y ya veremos si es la definitiva.

Si te gusta, compártelo:

Deja un comentario

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar